GES – Global Energy Services, proveedor integral de ingeniería, construcción y servicios de gestión y operación de activos de energías renovables, prevé aumentar este año un 83% su volumen de negocio en la actividad de construcción, principalmente a través de la tecnología fotovoltaica. Para ello, ha reestructurado su división de Construcción con el objetivo de fortalecerla e impulsar la diversificación del negocio y su expansión internacional.
Para el ejercicio 2026, la compañía tiene unas previsiones de producción en este negocio de 247 millones de euros, dado el pipeline de proyectos solares y de almacenamiento en cartera. En estas tecnologías, prevé incrementos de alrededor del 80% en su cifra de negocio. GES inició la construcción de plantas solares hace 20 años, y en 2025 el negocio fotovoltaico supuso casi el 77% de los contratos de construcción. Ante la ralentización del sector eólico en España, la compañía se está apoyando en su presencia internacional para ofertar proyectos eólicos fuera del país, principalmente en Latinoamérica. En esta región, está estudiando cerca de 2,1 GW en proyectos eólicos en México, Chile y Perú.
Nuevos perfiles
GES puso en marcha en 2024 una estrategia de diversificación geográfica y apertura de nuevas líneas de negocio. El objetivo es posicionarse en tecnologías en crecimiento como el almacenamiento en baterías (BESS), subestaciones eléctricas y las líneas de alta tensión, y recuperar mercado internacional en países de Europa y Latinoamérica donde históricamente ha sido un EPCista relevante (especialista en la gestión integral de los proyectos renovables: ingeniería, compras y construcción, por sus siglas en inglés).
Para dar respuesta a esta estrategia y a las perspectivas de crecimiento en el ámbito de la construcción, GES ha reforzado su estructura incorporando nuevos perfiles directivos con una sólida trayectoria internacional y una alta especialización en las tecnologías clave del sector. En este contexto, ha incorporado a Raúl de la Nava como director de Construcción Internacional, aportando más de 14 años de experiencia en proyectos renovables en Latinoamérica. Siete de esos años se han desarrollado en el mercado mexicano, un país en el que GES ha depositado importantes expectativas de crecimiento a corto plazo. Asimismo, la reciente incorporación de Javier Sánchez como director de Operaciones de Interconexión y BESS, refuerza las capacidades técnicas de la compañía. Javier aporta una amplia experiencia en Europa —especialmente en Italia— y en Latinoamérica, en la gestión de proyectos de sistemas de almacenamiento (BESS) e infraestructuras de alta tensión.
Asimismo, la compañía ha creado un área especializada en Subestaciones Eléctricas y otro departamento dedicado a Líneas de Alta Tensión, subdividido en construcción y montaje, que ya cuenta con dos equipos especializados.
La apuesta de GES por la hibridación de proyectos renovables con baterías ha permitido a la compañía cerrar sus primeros proyectos en este ámbito. Entre ellos, figura el proyecto híbrido que se ha adjudicado en Chile, con una potencia conjunta de 697 MW en generación que incluyen 1.360 MWh en almacenamiento e hibrida tecnología eólica, solar y baterías. Además, la compañía está ofertando diversos proyectos BESS, tanto stand-alone como asociados a plantas solares fotovoltaicas.
Momento decisivo
España se encuentra en un momento decisivo para su sistema eléctrico. Por una parte, las baterías están cobrando un papel muy relevante con nuevos proyectos en tramitación que suman más de 7,6 GW. Por otra parte, los planes del gobierno prevén un incremento del 65% en la inversión en redes de distribución eléctrica hasta 2030 y esperan ampliar 27,7 GW de nueva capacidad de acceso en este plazo. Si esto se lleva a cabo, permitirá fortalecer el mercado renovable y la red de distribución en España.
En este contexto, el desarrollo de líneas de alta tensión se consolida como uno de los mercados con mayor proyección en el país. Estas infraestructuras resultan imprescindibles para el incremento de la demanda energética, integrar nueva capacidad renovable, garantizar la estabilidad del sistema y conectar los puntos de generación —cada vez más distribuidos geográficamente— con los principales centros de consumo. Todo ello, abre un escenario de oportunidades en el negocio de construcción de líneas de alta tensión para el que GES lleva tiempo preparándose y está licitando sus primeros proyectos.